Nº Registro de Sanidad: CS-14358 | C.R.C Nº M-0478

En la actualidad todos conocemos de la amenaza que supone el alcohol en la conducción. Son tantos los perjuicios que puede traer consigo el consumo de esta sustancia cuando estamos conduciendo, que consideramos nunca se habla lo suficiente de este tema. Por eso, en el artículo de hoy abundaremos sobre el mismo haciendo énfasis en los efectos que puede tener sobre nuestro organismo, la legislación vigente, curiosidades, etc.

Conducir es un acto que puede llevarse a cabo de manera aparentemente "mecánica", pero lo cierto es que requiere de toda nuestra concentración y coordinación.

Pero, ¿cuáles pueden ser los efectos del alcohol en la conducción realmente?

Entre los efectos del alcohol en la conducción se encuentran precisamente la pérdida de estas dos capacidades antes mencionadas, unido a la disminución de la percepción visual, el tiempo de reacción, la habilidad para juzgar la velocidad y la situación del vehículo, entre otras muchas.

Es muy importante tener en cuenta que estos síntomas se manifiestan incluso antes de que seamos conscientes de que estamos bajo los efectos del alcohol en la conducción.

Según la legislación actual, las tasas de alcoholemia permitidas para los conductores en España son las siguientes:

CONDUCTORESLÍMITE EN SANGRELÍMITE EN AIRE ESPIRADO*
  1. General
0,5 gr/l0,25 mg/l
  1. Profesionales y noveles
0,3 gr/l0,15 mg/l

Sin embargo, son muchas las variables que influyen sobre la tasa de alcoholemia de cada persona. Dos personas podrían beber exactamente la misma cantidad de alcohol y es muy poco probable que alcancen la misma tasa de alcoholemia y que además lo hagan en el mismo momento. Por esta razón también, aunque creamos conocer nuestros propios límites, siempre nos exponemos a que el alcohol en la conducción nos juegue una muy mala pasada. Lo único realmente seguro en este sentido es no beber si vamos a conducir.

¡Si bebes, no conduzcas!

Entre los principales mitos relacionados con el alcohol en la conducción se encuentran los siguientes:

  • "El alcohol funciona como un estimulante" (Falso: el alcohol es una sustancia depresora del sistema nervioso central, es decir, adormece sus funciones)
  • "No existe peligro si estamos por debajo del límite legal permitido" (Falso: Aun por debajo de este límite, el riesgo de accidente ya se ve incrementado)
  • "Cuando comemos no absorbemos alcohol" (Falso: Cuando bebemos con el estómago lleno se retrasa la absorción de alcohol, pero siempre terminará por pasar a la sangre)

A pesar de que cada día se intenta crear más consciencia sobre este tema, se calcula que, de cada 100 accidentes mortales, entre 30 y 50 están relacionados con el alcohol en la conducción.

Desde nuestro centro médico queremos darte el que creemos uno de los mejores consejos cuando de conducir se trata, que no por habitual deja de ser sumamente valioso: ¡¡Si bebes, no conduzcas!! ¡¡Si conduces, no bebas!!

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