Nº Registro de Sanidad: CS-14358 | C.R.C Nº M-0478

En el artículo de hoy hablaremos un poco respecto a las enfermedades tiroideas, como afectan la conducción y lo que se requiere para lograr la Obtención/Renovación del Carnet de Conducir en caso de padecerlas.

Las enfermedades tiroideas son patologías de gran prevalencia en la actualidad, que confieren riesgos durante la conducción en el caso de que no estén bien controladas. Tanto el hiper como el hipotiroidismo requieren de un control periódico con ajustes ocasionales en las dosis de medicación.

La tiroides es una glándula en forma de mariposa ubicada en la base del cuello, por delante de la laringe. Es la glándula endocrina que producen hormonas tiroideas, que controlan el ritmo de muchas actividades del cuerpo. Estas incluyen la velocidad con la que se queman calorías y cuán rápido late el corazón.

Todas estas actividades componen el metabolismo del cuerpo. Así mismo influye en la velocidad en la que la gente reacciona ante cualquier situación, incluyendo la conducción, de ahí la gran importancia de su adecuado control para poder realizar la Renovación del Carnet de Conducir o no.

La manera como las enfermedades tiroideas afectan a los conductores varía dependiendo si se trata de hiper o hipotiroidismo.

El hipertiroidismo o incremento de la actividad de la glándula tiroides se manifiesta frecuentemente por bocio (crecimiento notable del tamaño de la tiroides), piel fina caliente y húmeda, taquicardia, temblor, signos oculares y fibrilación auricular. Las manifestaciones más características son nerviosismo y aumento de la actividad, palpitaciones, fatiga, hipersensibilidad al calor, aumento del apetito, pérdida de peso, taquicardia, insomnio, debilidad y diarrea.

Los signos oculares que se observan en pacientes con tirotoxicosis (variedad más peligrosa del hipertiroidismo) consisten en mirada fija con aumento de la apertura ocular y retracción palpebral, inyección conjuntival, dolor ocular, lagrimeo, irritación y fotofobia. La oftalmopatía infiltrativa es una complicación más grave, que produce exoftalmos (protrusión de los ojos) y debilidad en los músculos extraoculares con visión borrosa o diplopía (visión doble). Los síntomas oculares del hipertiroideo impiden ver correctamente cuando se conduce, por lo que el médico desaconsejará la conducción, mientras persistan los síntomas.

Por otro lado, el hipotiroidismo es la cara opuesta al hipertiroidismo, la intolerancia al frío suele ser muy intensa, la expresión facial es tosca, la voz ronca y el habla lenta. Suele haber hinchazón y de los párpados, y se observa ptosis palpebral (caída del parpado). Los enfermos son olvidadizos y presentan algunos signos de lentitud intelectual y motora, con un cambio gradual de la personalidad, que puede llegar a la psicosis franca.

Hay bradicardia y más llamativo es el estreñimiento que puede ser grave, y las alteraciones en la sensibilidad de manos y pies. Puede aparecer apnea obstructiva del sueño con somnolencia diurna, que añadida al letargo que produce el hipotiroidismo, provoca aumento del riesgo al volante.

La recuperación completa del cuadro clínico con sustitución hormonal tiroidea es un proceso que lleva meses, durante los cuales es fundamental el control estricto del paciente.

En conclusión, el acto de conducir es una tarea compleja y dependiente de las funciones cognitivas, motoras y sensoperceptivas, que exigen de un funcionamiento óptimo del organismo, por lo que una enfermedad tiroidea no controlada adecuadamente puede influir negativamente en la capacidad de conducción.  Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que puede pasar desapercibida por algún tiempo.

Los síntomas oculares del hipotiroideo impiden ver correctamente cuando se conduce, por lo que el médico desaconsejará la conducción, mientras persistan los síntomas.

La evolución favorable con tratamiento médico, permitirá al especialista informar de la capacidad visual del paciente en cada revisión.

No se puede conducir con síntomas que disminuyan la capacidad psicofísica. Este hecho debe ser puesto en conocimiento del médico que ha administrado la medicación para que realice el ajuste o cambio de medicamento.

Al conductor hipotiroideo que presente síntomas que interfieran con la conducción, le recomendaremos que de forma temporal no conduzca hasta que la recuperación completa del cuadro clínico le devuelva la capacidad para hacerlo con seguridad.

El tratamiento sustitutivo hormonal requiere un periodo más o menos prolongado de adaptación al medicamento y de ajuste de la dosis, en el que pueden surgir efectos secundarios que limiten seriamente la conducción. Mientras el tratamiento con hormona tiroidea no se encuentre ajustado y el paciente presente reacciones adversas, no se podrá conducir.

La ley de tráfico contempla una duración máxima de 10 años para la Obtención/Renovación del Carnet de Conducir en pacientes con enfermedades tiroideas adecuadamente controladas presentando informe médico favorable.

Hasta aquí el artículo de hoy, esperamos haya sido de su agrado y recuerden que, en Madrid, el Centro Médico Retiro puede gestionar su Obtención/Renovación del Carnet de Conducir. Hasta la próxima.

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