Las mascotas y el volante: Normas para viajar en coche con tu mascota

Cada día, la capacidad de amar a nuestras mascotas crece. Los animalitos de compañía se convierten en un miembro más de la familia y nos invitan a entrar en contacto con nuestra fibra más tierna y sensible. Gracias a su genuino afecto son nuestra mejor compañía y nosotros a su vez nos convertimos en su hogar protector. Por esta y otras razones, muchas veces nos vamos de viaje con nuestra mascota, ya sea en avión, barco o carretera. No obstante, debemos ser conscientes del compromiso que asumimos al hacernos cargo de un animal y la responsabilidad que supone viajar con ellos pues mucho se habla de la seguridad vial en función de las personas y comunidades, pero acaso ¿conoces las normas para viajar en coche con tu mascota?

Existen numerosas pautas que debes tener en cuenta a la hora de desplazarte en coche con un animal. Es muy importante que conozcas los sistemas de retención que puedes utilizar para mayor seguridad, pues llevar a tu mascota sin protección o el sistema de retención adecuado puede ser un agravante en el riesgo de lesiones y accidente, ya sea para el conductor y quienes lo acompañan, así como para el propio animal.

De acuerdo a cifras ofrecidas por el club de protección a automovilistas RACE, el 51% de los conductores en España ha sufrido una situación de riesgo debido a un animal. El 54% de los dueños de mascotas, no conoce la legislación que los hace responsables de los daños provocados por su mascota y el 70% de los conductores propietarios de animales de compañía desconocen la norma que regula el transporte de sus mascotas.

El reglamento de circulación indica lo siguiente: “Se deberá conducir con la diligencia y precaución necesarias para evitar todo daño, propio o ajeno, cuidando de no poner en peligro, tanto al mismo conductor como a los demás ocupantes del vehículo y al resto de los usuarios de la vía. Queda terminantemente prohibido conducir de modo negligente o temerario” (artículo 3.1)

“El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos” (artículo 18.1)

Además, hace algunas consideraciones importantes: los agentes encargados de la ordenación de tráfico, podrán inmovilizar el vehículo en caso de que “las posibilidades de movimiento y campo de visión del conductor del vehículo resulten sensibles y peligrosamente reducidas, por el número o posición de los pasajeros o por la colocación de los objetos transportados”, como por ejemplo tu mascota.

Transportar a tu animalito suelto y sin control dentro del vehículo o encima de ti, constituye un peligro para tu desempeño como conductor pues es causa de distracción y puede comprometer tu visibilidad y la estabilidad del coche. En este sentido es considerado conducción negligente y, en el mejor de los casos, razón de multa, pues en el peor puede ser la causa de un accidente.

A la hora de seleccionar el sistema de retención más adecuado para llevar a tu mascota en el auto de forma segura, debes tener en cuenta primero el tamaño y peso de tu mascota, cantidad de animales que desees transportar y frecuencia con la que realices este tipo de viajes. Luego te recomendamos decantarte por los mecanismos de seguridad que han sido comprobados como más eficaces mediante ensayos de choque o que están homologados mediante normas europeas, por ejemplo, ECE R17 o DIN 75410-2. A continuación, te ofrecemos un pequeño resumen:

Arnés de seguridad: preferiblemente de doble anclaje, ideal para trayectos cortos, sujetados mediante el cinturón de seguridad (no al collar) adaptado al menor recorrido posible para evitar que el animal se desplace. 

Transportín: uno de los sistemas más seguros, sobre todos para mascotas de pequeño o mediano tamaño. Se coloca en el maletero, próximo al respaldo y en posición transversal a la dirección de la marcha. Si tu mascota es pequeña, puedes colocar el transportín en el suelo, detrás de los asientos delanteros, nunca sobre estos ya que, en caso de fatalidades podría quebrarse y el animal quedaría desprotegido al salir despedido. En cualquier caso, cerciórate siempre de que tu mascota tenga buena ventilación.

Jaula: similar principio del transportín, te permite transportar animales de mayor tamaño. 

Rejilla y/o barra divisoria: en caso de transportación en vehículos de gran tamaño como un coche familiar o con portón trasero, también puedes recurrir a la instalación de una rejilla divisoria de techo a suelo y cumpliendo con la normativa DIN 75410-2. No obstante, lo ideal sería combinar este sistema con el transportín para evitar que el animal sufra algún golpe o lesión en caso de freno brusco o accidente.

Recuerda que, como propietario de una mascota o animal potencialmente peligroso, tienes la responsabilidad de garantizar su bienestar y seguridad, así como la de los ocupantes del vehículo y personas externas a este, por lo que los cuidados que debas tener van más allá de controlar su desplazamiento dentro del vehículo. Durante el viaje, te aconsejamos:

  • Llevar su agua, comida, medicinas –si las requiere– y alguno de sus objetos o juguetes preferidos para que se sienta a gusto. 
  • Realizar paradas cada cierto tiempo, de preferencia, cada par de horas para que les permitas moverse, comer, beber agua y descansar. 
  • No dejarlo encerrado en el coche si harás alguna pausa en el camino por muy corta que sea. 
  • Estar pendiente de ellos con atención. Los animales suelen estresarse ante una situación fuera de su rutina habitual, ellos también sufren de ansiedad, fatiga y nervios, por tanto, debes estar pendiente de sus reacciones por si fuera necesario detenerte en busca de aire, movimiento y calma. 
  • Evitar que saquen la cabeza por la ventanilla. Sí, es hermoso ver a tu perrito rebosante de alegría al sentir el aire en su cara, pero no te recomendamos que le permitas hacerlo pues supone un gran riesgo de caída y atenta contra la concentración del conductor y, por ende, la seguridad de los pasajeros y de los viandantes.
  • Si realizarás viajes de larga distancia, incluso cruce de fronteras dentro de la Unión Europea, verifica siempre con antelación las normativas del país de destino al que irás con respecto a la circulación de animales ya que debes tener en cuenta que algunos países no permiten la circulación de ciertas razas y que deberás tener al día el pasaporte sanitario europeo de animales de compañía.
  • También ten en cuenta que, si eres propietario de un animal potencialmente peligroso, debes tener al día tu licencia de animales potencialmente peligrosos. Puedes informarte en nuestra web CRM Retiro sobre los procedimientos de obtención o renovación de esta licencia, así como los diferentes psicotécnicos indicados.

Una vez hayas llegado a tu destino, es aconsejable que le permitas a tu mascota tomar un poco de aire, beber mucha agua y comer de forma calmada para que se familiarice con el nuevo entorno. Luego, solo les queda disfrutar de nuevas experiencias.

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